martes, 7 de septiembre de 2010

Kankouran XI- Xis el

“Xis el”

Xis el es como se pronuncia “XL” en los países lusófonos. Lo habitual es que asociemos esta expresión con un sistema de tallar ropa y de forma mas habitual las camisetas; así tenemos la S, M, L, XL y XXL, aunque en determinados mercados la diferencia entre una y otra se centra precisamente en las letras de la etiqueta donde aparece talla.

Recientemente una marca de cervezas portuguesa, Super Bock, ha comercializado un envase para la venta de su producto que denomina XL, que esta disponible en algunos bares de Guinea Bissau, así cuando ubicados en alguno:

- Ke cerveja bu tene?
- Cristal e Xis el
- Bu tene Super Bock?
- Super Bock ka tem, ami tene Xis el

De esta forma nos encontramos con un fenómeno lingüístico y de marketing comercial peculiar.

Con la expansión de la sociedad de consumo se extendió el hecho de que el éxito de determinadas marcas o de sus campañas publicitarias o simplemente haber sido las primeras en comercializar cierto producto, conllevara que se acabase identificando la marca del producto con el mismo producto; lo que implicara la aparición del registro de marcas para evitar usos fraudulentos de las mismas. Ejemplos clásicos son el uso de “aspirina” para referirnos al ácido acetilsalicídico y el “klenex” para referirnos a los pañuelos de papel. Pero en Bissau nos encontramos con que la denominación de un modelo de envase de un producto de una determinada marca ha pasado a sustituir a esta misma y a ser tratada como si fuese una marca distinta “No tengo Super Bock, tengo XL”.

Si se pide una “Xis el” nos proporcionaran una cerveza Super Bock de 500 cc aproximadamente y no una camiseta grande.


En tránsito, 7 de septiembre de 2010

jueves, 2 de septiembre de 2010

Kankouran X- Nâo me cheires a cabeza

“Nâo me cheires a cabeza”

Que en traducción literal es “no me huelas la cabeza”. De todos es sabido que el cuerpo emite una serie de distintos olores que son percibidos en mayor intensidad de acuerdo con el desarrollo olfativo de los que rodean al emisor o el volumen de tráfico olórico en el cruce de distintos olores que la alta temperatura unida un elevado porcentaje de humedad se da en Guinea Bissau.

De las zonas de procedencia clásicas de los olores tenemos los sobacos, zona que se acostumbra vaporear, junto con otras, con colonias que en Bissau existen de todo tipo de marcas y los pies, que trae a la mente la canción del primer long play de Siniestro Total cuyo estribillo era “juegas al pale, te huelen los pies”; más que a alguien le huela la cabeza es algo que sorprende en un primer momento.

Podemos pensar en sentido metafórico, que lo que esta oliendo mal es el estado cada vez mas degenerativo de la masa gris que compone el cerebro y que cada vez se va atrofiando en mayor medida; más ese estado de evolución involución de la mente no se manifiesta a través de la emisión de olores directos desde la cabeza, sino en pautas de comportamiento cada vez mas rutinarias y mecanizadas, dando lugar al deterioro por la falta de uso de las conexiones neuronales.

Más en Guinea Bissau la cabeza puede llegar a oler, también, por el uso de peluca. El hábito de emplear elementos de cabello artificial, que se pueden comprar en supermercados y mercados, y que aprisionan el cabello natural, lo cual unido a las altas temperaturas y la humedad, emiten el correspondiente olor. Esto puede llevar al traste el embellecimiento que produce el uso de la peluca lo cual hace preciso que se lave la misma, puesta en la cabeza, y se le apliquen aceites y acondicionadores a ese cabello artificial y superficial que oculta el propio.

En tránsito a 2 de septiembre de 2010

domingo, 29 de agosto de 2010

Kankouran IX- Rueda

“Rueda”

De acuerdo con lo publicado en wikipedia “La palabra rueda proviene del término latino rota, que procede del proto-indo-europeo rotā-, una forma de la raíz ret- que significa "para rodar, girar"” para lo cual se han de mantener adecuadamente, sobre todos las de los vehículos.

Hemos de preocuparnos de que dispongan de una buena presión de aire, que cá en Guinea Bissau se puede llevar a cabo por 100 francos CFA en distintos puntos callejeros donde asimismo también pueden arreglarte un pinchazo por 2.500, y del dibujo de las ruedas para que están sigan manteniendo una buena adherencia. Pero, la dejadez y la falta de recursos económicos, implica que muchos vehículos empleen neumáticos de segunda mano que unido al estado de las carreteras, hace que los reventones sean una de las causas de accidentes de tráfico y con las consiguientes víctimas.

Más cá hay un elemento que no aparece en los manuales de mantenimiento de los neumáticos de los vehículos y que es el más utilizado en Bissau y que se realiza a diario, nos referimos a su lavado. Diariamente con un cubo lleno de agua y su correspondiente detergente, se sumerge en el líquido un buen cepillo y una vez fuera se dirige hacia las ruedas del vehículo y frota y frota y al cubo y fuera hasta que el “pneu” queda resplandeciente y así las cuatro ruedas, apareciendo el vehículo con su mejor imagen. Pero esta dura escasamente treinta segundos desde que se pone el motor en marcha y el automóvil sale del garaje hasta la calle, en donde el estado de la misma provocado por las lluvias y la ausencia de asfalto, convierte las ruedas brillantes en ruedas embarradas acordes con el entorno.

Las ruedas pueden no estar en su mejor estado para un correcto funcionamiento pero no será porque no se limpien todos los días.

Bissau 29 de agosto de 2010

domingo, 4 de julio de 2010

Kankouran VIII - Economía del afecto y de la obligación

“Economía del afecto y de la obligación”

Henrik Vigh en su obra “Navigating Terrains of War” introduce el concepto de economía del afecto y de la obligación a la hora de explicar la situación de los jóvenes y el funcionamiento en general de la sociedad de Guinea Bissau. Acostumbrados a oír hablar de la economía de mercado en base a transacciones monetarias siempre alejadas de cualquier tipo de afecto, nos sorprende ver que este sea la base del movimiento en determinadas economías.

Cá en Bissau, como en gran parte de los países africanos, no se ha llegado a un nivel de desarrollo de la economía de mercado, tal como la entendemos hoy en día en Europa, y la economía del afecto y de la obligación nos da cierta luz de cómo funcionan. La gran parte de la sociedad no tiene opciones de encontrar un empleo y se pasan el día “dubriando”, y así se acude a aquellas personas con las que se tiene afecto o consideran que les tienen algo de afecto para pedirles dinero y/o a los familiares que están en la obligación de ayudar en lo que se pueda a sus miembros, la cual es mayor cuando el miembro de la familia que tiene posibilidades se encuentra en el extranjero. De esta forma se van creando redes sociales que permiten, con apoyos mutuos, que la economía/mercado de un país continúe y la moneda circule de uno a otro.

Buscando una definición de economía del afecto Tomonmi Tokuori en su artículo “The Economy of Affextion and Local Enterprises in Africa: Empirical Evidence from a Network Study in Burkina Fasso and Senegal” nos remite G. Hyden y su obra “No Shortcuts to Progress: African Development Management in Perspective”(1983) donde define la economía del afecto como “a network of support, communications and interaction among structurally defined groups connected by blood, kin, community or other affinities”.

La terminología de la economía del afecto permite comprender el funcionamiento de los mercados en las sociedades africanas, pero creo que también podríamos emplear este marco teórico para explicar el funcionamiento del “clientelismo” y el surgimiento de los “grupos de presión” (lobby), porque en el fondo son relaciones económicas que surgen del afecto y la obligación.

Por otro lado, también podemos ver como se da también la aparición de una economía del afecto ficticio y de obligación inventada, basadas en la creación de un sentimiento de culpa en el que tiene capacidad monetaria, por poca que sea, y que sería en el primer caso, cuando una organización busca el afecto a través de la muestra de personas en situaciones desesperadas y/o una persona sencillamente solicita dinero empleando todo el arte de que es capaz, y en el segundo caso, la persona ni se molesta en la solicitud, sino que trata de que se le entregue dinero sencillamente porque el otro tiene y el no, así que el primero esta obligado a ofrecerle.

Considero que sería interesante el empleo de la terminología citada para explicar también otros sectores económicos de la sociedad como es el caso de la prostitución, en donde hay y falta mucho afecto y existen muchas obligaciones.

Para finalizar, y como prueba de la “economía del afecto” existente en Bissau, simplemente citar que en el sector servicio de bares, restaurantes y discotecas es habitual oír cuando se dirigen a un camarero utilizar el término “amigo” ¿no es eso una muestra de “afecto”?

Bissau, 4 de julio de 2010

domingo, 27 de junio de 2010

Kankouran VII - Buraku para la Wii

“Buraku para la Wii”

La aparición de la Wii en el mundo de los juegos hizo que el jugador tenga una participación más física en el mismo al enviar las órdenes al juego, no sólo a través de la pulsación de unos botones, sino con el movimiento de las distintas partes del cuerpo. La vivencia de la acción es más real y el jugador siente con mayor vivacidad las situaciones, trasladándose desde el salón de su casa a otros lugares.

En Guinea Bissau con la llegada de las lluvias no es que se pongan de moda los video juegos porque la gente permanezca en sus casas ante una climatología adversa, sino que más bien el juego “Buraku” se inicia y comienzan una serie de situaciones que a lo largo de los próximos meses nos mantendrán atentos y activos.

En la ciudad de Bissau pocas calles están asfaltadas, así que la gran mayoría son de tierra y/o con los restos de asfalto de más de un lustro. Todas tienen sus burakus y alguna que otra cova, más durante la época seca estos están localizados y uno circula habitualmente con la mayor comodidad, esquivándolos o metiéndose en ellos como algo que forma parte inseparable de la circulación, lo cual permite incluso circular en la oscuridad de la noche con cierta tranquilidad.

Pero con la aparición de las lluvias torrenciales, la situación, tamaño y en definitiva la ubicación de los burakus varía, y se da inicio al juego. Uno puede jugar de día a recorrer las distintas calles y re-situar e incluso probar los burakus, esto es muy útil sobre todo para evitar ir en plena lluvia o de noche por alguna zona en la que se ha creado un buraku-cova de más de medio metro en el que el vehículo quedaría atrapado. También uno puede recorrer las calles durante la lluvia y poner a prueba su memoria para no introducir el vehículo en algún buraku, porque el agua que se desplaza por la calle los cubre en su totalidad e impide verlos; por eso en algunas covas uno puede ver como se colocan palos que señalizan la misma cuando toda la calle esta cubierta con varios centímetros de agua; señalar que esta parte del juego también se puede hacer a pie. Con la llegada de la noche y la ausencia de alumbrado en las calles la emoción y dificultad aumenta.

En este juego uno gana cuando llega a su destino sin ningún incidente, y se pierde cuando llega la persona y no el vehículo, que puede que haya quedado en un buraku que antes tenía veinte centímetros y que ahora prácticamente se ha tragado una rueda delantera, o llega la persona con alguna lesión o pérdida material.

Realismo garantizado.

Bissau 27 de junio de 2010

sábado, 12 de junio de 2010

Kankouran VI- Dúbria

“Dúbria”

En los últimos meses estamos viendo como en Europa se inicia el ataque al Estado del Bienestar, manifestado en la búsqueda de una base material no tan vulnerable a los intereses de los grupos financieros e independiente de estos, que sustente esa existencia de bienes y servicios de todo tipo que son accesibles a casi toda la sociedad.

Hasta hace poco el ser humano europeo se hacía visible en esa existencia de necesidades satisfechas y creadas para su satisfacción y mayor beneficio del mercado.

En cambio, cá en Guinea Bissau, el ser humano bissauguineense en mayor parte hace visible su existencia en un estar en dúbria. La ausencia de trabajo y bienes, que puedan satisfacer sus necesidades básicas llevan a que gran parte de la población pase los días sentados en la baranda, hasta que en un momento determinado es preciso dubriar.

De acuerdo con Teresa Montenegro en su obra “Kriol ten” dúbria es “desenrascar-se, safar-se, arranjar-se, sair sozinho de las dificultades”, en definitiva, buscarse la vida, tal como manifiestan JH y WN, o “fazer cualquer coisa para conseguir o que precisar: pedir, roubar, mentir para ter, …” como cuenta BD.

Herik Vigh en su obra “Navigatin terrains of War: Youth and Soldiering in Guinea-Bissau” recoge esta existencia del ser bissauguineense “you dubria to survive” “to dubria with one´s life” como el comportamiento táctico de supervivencia en una sociedad, como esta, en la que los cambios en las esferas de poder son constantes, donde “a confuçâo” es habitual, donde la estabilidad es la inestabilidad, de forma que dubriagem “is tactical praxis as it describes the process of manoeuvring within space demarcated by others”.

Es preciso aprender las técnicas y demás conocimientos suficientes para librarse de las dificultades (dadji) , para salir de una situación en la que se pone en duda el modelo social del Estado del bienestar y donde cada vez el aparato del estado será menos protector y donde el individuo tendrá que ir a dubriar, “na vai vira vira”, para satisfacer sus necesidades.

Bissau 12 de junio de 2010

domingo, 6 de junio de 2010

Kankouran V - Bagabaga, no es vaga que vaga

“Bagabaga, no es vaga que vaga”

Al pasar de la oscuridad a la claridad del rompiente del día, sentado ante un cha de sobre que previamente se había introducido en la tetera con agua, dando lugar a un agua coloreada que dependiendo de la cantidad de sobres y agua conseguimos distintas tonalidades, observo en la parte inferior de la pared que se sitúa justo enfrente a la izquierda de campo visual, sobresalen unas especies de sobras o manchas de humedad, que con origen en el agujero izquierdo de un enchufe mirado de frente, seguían hacía arriba como si fueran algas marinas pegadas a la pared, creando distintas formas.

Abro los ojos para tratar de percibir que es aquello que empieza a vislumbrarse al introducirse la luz natural y con la ayuda de una lámpara, linterna de múltiples bombillas led y batería recargable suple la falta de iluminación eléctrica, se percibe que aquello no es ninguna mancha de humedad sino tierra roja que con escasos milímetros de espesor tiene su origen en uno de los orificios del enchufe y se va expandiendo con distintas ramificaciones por la pared.

Procedemos a su eliminación de la pared o traslado a la parte exterior de la vivienda y confirmamos que se trata de bagabaga, denominación en criol para las termitas. Regresado de nuevo ante el cha, líquido que cada vez se encuentra mas a temperatura ambiente, observo de nuevo como las bagabaga continúan su trabajo y ya han construido un centímetro en el exterior del enchufe, el cual difícilmente volverá a realizar bien su cometido mientras su espacio sea ocupado por las termitas “bagabaga na pegal na un ladu”.

Al final es preciso emplear elementos químicos para lograr su marcha, insecticidas o quemar aceite para motores a la entrada del orificio, por tratarse del interior de una vivienda se opta por la primera opción. Así conseguimos que la bagabaga, que no para de trabajar continúe su vagar por la tierra buscando donde realizar su imparable labor.


NOTA:
Bagabaga: insecto sociable de la orden de los isópteros, termita. “Amitermes meridionales”: en Guinea Bissau hay dos tipos de termitas, las rojas que fabrican morros de grandes dimensiones y de color rojo y las negras, que fabrican morros pequeños, con forma de champiñón gigante y de color gris oscuro. (Diccionario Guieneense-Portugués)

Bissau, 6 de junio de 2010